Dolor de hombro. Báscula pélvica (III)

En las dos anteriores entradas sobre dolor de hombro hablamos de la importancia de la báscula escapular y de la clavícula. Esta vez vamos a irnos un poco más lejos (dentro del cuerpo) para hablar de otra estructura que puede influir en la correcta movilidad del hombro: la pélvis.

Cuando abordemos el hombro no podemos ignorar la báscula pélvica, ya que debemos comprender el cuerpo humano como un todo. La pélvis y el hombro quedan conectados, físicamente, por el músculo dorsal ancho. Este músculo abarca desde la parte interna del húmero, hasta las apófisis espinosas del sacro.

Haciendo un pequeño recordatorio, es importante recalcar que en la flexión de hombro existe una pequeña extensión de la columna dorsal, por lo tanto, si existe una limitación en esa extensión, tendremos una pequeña limitación de la flexión del húmero. Paradójicamente, no provocada por la articulación del hombro en sí.

Ahora bien, ¿existe una limitación de la extensión dorsal inducida por una mala báscula pélvica o por un dorsal ancho con tono excesivo? Esa pregunta que tendremos que responder con la evaluación del paciente. Pero ciñéndonos al guión, vamos a resaltar la funcionalidad de la báscula en dolores de hombro.

Tendremos que disponer en una báscula pélvica en todo su recorrido para disponer de los movimientos de acople que precise el hombro. Si nos encontramos con una compresión subacromial en la flexión humeral, deberemos valorar la pelvis a ver si está acompañando al hombro durante la flexión con una anteversión pélvica. Si este movimiento de acople no existe, deberemos incorporar al tratamiento el movimiento pélvico para el abordaje del hombro doloroso.



Manuel Tey

Fisioterapeuta Colegiado



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